por debajo de los diecinueve-veinte grados
me resquebraja la piel
se me secan las manos
mis pies no funcionan como deberían
la sangre se espesa
se taponan las venas
y me vuelvo azul
un racimo de arterias verdosas
huelo como un perro
reventado en la autopista
setenta y dos horas
bajo el sol de agosto
moscas por doquier
cuerpo fosilizado
en hielo y sustancias
desde el pre-paleolítico
el frío me paraliza
no me deja pensar
no me deja actuar
no me deja ser
lo maravilloso que soy
no me deja comer
ni tampoco follar o bien coger
odio el mundo
de octubre a abril
porque me vuelvo una cucaracha
corriendo por los rincones
como la Kafka, desesperada
como la Sánchez, raza blanca de metal
buscando huecos dentro de las paredes
cerca de un horno
de un radiador
o un calentador
para subsistir otros doscientos días
y no extinguirme bajo condiciones climáticas
para las cuales nunca, nunca jamás estaré preparado
a la mierda la evolución de la especie!
que mejor evolucione el puto clima
de lo contrario la tierra será diezmada
y luego poblada y repoblada
únicamente por esa porción de raza humana
que repite ay, a mi me encanta el invierno
y desapareceremos todos aquellos seres sensibles
que tanto trabajo le ha costado al cosmos crear
seres que han aportado tanto a un desagradecido universo
que a cambio de la elevación
nos paga con frío, viento, agua-nieve, niebla
y alertas naranja por todo el territorio nacional.
puto invierno.
puto.

1 comentario:
somos humanos fotosintéticos.
:D
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